¡Teniendo el mismo sentir!!
- M. I
- 16 jul
- 2 min de lectura
Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio. Entonces les declaré cómo la mano de mi Dios había sido buena sobre mí, y asimismo las palabras que el rey me había dicho. Y dijeron: Levantémonos y edifiquemos. Así esforzaron sus manos para bien. Nehemías 2.17-18
Nehemías, antes de comenzar el arduo trabajo que tenía por delante, lo primero que hizo fue dedicar mucho tiempo a la oración. Él sabía que si Dios no iba delante del proyecto nada saldría bien. Primero, oró y segundo, planificó absolutamente todos los detalles para el gran reto que tenía por delante. Nehemías nos enseña el modelo y el camino de un buen liderazgo: primero debemos orar, luego planificar y finalmente crear un equipo para trabajar.
A veces lo más complicado precisamente es tener un buen grupo de personas que quieran dejar su comodidad para invertir sus vidas a Cristo y para el beneficio de Su obra. Jesús nos dijo claramente que oremos al Padre para que envíe obreros porque el trabajo es mucho y lamentablemente, en ocasiones, los obreros son pocos.
En esta historia, gran parte de los judíos se habían acostumbrado a vivir entre escombros y con la ciudad llena de ruinas, por eso Nehemías tuvo que animar, confrontar y exhortar al pueblo para que entendieran que todo podía cambiar. Cuando Dios tocó el corazón del pueblo ellos gritaron la famosa frase: ¡Levantémonos y edifiquemos!
No sé cómo te encuentras en estos momentos, quizás estás desanimado o te encuentras viviendo entre escombros. Pero quiero qué pienses lo que estás haciendo con tu tiempo, tus recursos y tus dones. Medita si estás trabajando en la obra de Dios o si por el contrario eres un consumidor.
Créeme que hay muchísimo trabajo por hacer, y Dios continúa buscando y llamando a hombres y a mujeres que estén dispuestos a servirle. Así que deja ya el sofá, apaga la tele, desconecta las redes sociales, deja la pereza y dile al Señor: “Cuenta conmigo, yo estoy dispuesto a levantarme y a edificar”.
¡Dios os bendiga IBA!!


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