¡Un corazón sensible!!
- M. I
- 15 jul
- 2 min de lectura
Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus mandamientos; esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos; y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado. Nehemias 1.4-6
El libro de Nehemías está en íntima relación con Esdras ya que ambos fueron usados por Dios para reconstruir Jerusalén y traer una reforma espiritual. Cuando Nehemías escuchó la situación en la que se encontraban sus hermanos judíos, su corazón fue quebrantado. Nehemías no se quedó solo emocionado, sino que decidió buscar a Dios en oración y se ofreció para ir a reedificar las ruinas físicas y espirituales que había en la ciudad de Jerusalén. Nehemías no fue insensible ni indiferente al sufrimiento y a la angustia de su pueblo. Nehemías oró y lloró, pero sobre todo, actuó.
Nosotros necesitamos pedirle a Dios que nos dé un corazón y una actitud como la de Nehemías. Necesitamos pedir a Dios por esta generación cada vez más insensible. Una generación que solo se emociona por un rato al ver el sufrimiento de otros, pero a los segundos se ríe contemplando cada vídeo con cada estupidez.
El cristiano no solo oye y se compulge, también llora y ora como lo hizo su Señor Jesús, cuando veía al ser humano afligido. Llora, porque tiene un corazón sensible, y oran, porque entienden que se necesita la intervención de Dios.
Pero también actúan haciendo todo lo que esté en su mano. El dolor y el sufrimiento no se soluciona solo con oración, necesitamos estar dispuestos a levantarnos para edificar las ruinas que tienen muchas personas.
Pidamos a Dios que quite de nuestras vida la pereza, la indiferencia, pidámosle que nos saque de nuestra zona de comodidad, y que nos ayude a compadecernos y a orar por los que sufren.
¡Dios os bendiga IBA!!


Comentarios