¡El corazón ❤️!!
“Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga.”
Mateo 13:3-9
Jesús utilizó muchas parábolas, (historias cotidianas para explicar una verdad espiritual) Las parábolas de Jesús obligaban a los oyentes a buscar la verdad; al mismo tiempo fueron juicio para aquellos que dudaban, para los necios e incrédulos. (13.10-17)
Esta parábola debe animar a los «agricultores» espirituales: los que enseñan, predican y se esfuerzan por llevar a otros al Señor. El agricultor sembró buena semilla pero no toda tierra germinó, y las que germinaron dieron distintos resultados. Así que, no se desaliente si no siempre ve resultados positivos cuando enseña y predica la Palabra con fidelidad. No se puede obligar a que alguien tenga fe en el Señor. Más bien, recuerde que la salvación es un milagro.
Cuando Jesús hablaba en parábolas, la verdad no estaba oculta de los que la buscaban con sinceridad. Quienes eran receptivos a las verdades espirituales comprendían las ilustraciones, pero pero para otros eran simplemente historias sin sentidos.
(13.12) Esta frase significa que somos responsables de utilizar bien lo que tenemos. Cuando las personas rechazan a Jesús, la dureza de su corazón aleja o vuelve inütil hasta la poca comprensión que tenían.
Los cuatro tipos de tierra representan las diferentes respuestas al mensaje de Dios. El corazón de las
personas tiene distintos niveles de disposición. Algunas personas están endurecidas, otras son poco profundas. otras están distraídas con preocupaciones y otras son receptivas.
Hermanos, ¿Ha echado raices la Palabra de Dios en su vida? ¿Qué tipo de tierra es usted?
Amigos, a la luz de la vida eterna con Dios, ¿valen la pena sus preocupaciones, sus afanes, sus deseos que impiden que venga a Cristo en arrepentimiento y fe?
Si pudiera tener todo lo que quisiera a cambio de perder la vida eterna con Dios, ¿serian esas cosas igual de atractivas?
¡Permita que Dios le hable y cuando entienda proceda a responder como Dios desea!!
¡Dios les bendiga!!


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