
¡El Dios que instruye y acompaña!
- M. I
- 22 ene
- 2 Min. de lectura
“Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar”. Éxodo 4:12
Si conoces la historia de Moisés podrás entender que lo que Dios en estos momentos le estaba encargando era realmente una “misión imposible”. Un anciano de 80 años de edad con una vara en su mano, debía acudir a la presencia del Faraón el hombre más poderoso de la tierra para solicitar la libertad de todos sus esclavos-Israel. Sin lugar a dudas el temor se apoderó de él y trató por todos los medios de presentar las excusas que pudo, pero al final Dios siempre obtiene lo que se propone, y si no lo crees consulta el libro de Jonás.
Nosotros como cristianos, también tenemos la tarea y la misión de predicar el Evangelio, de presentar a Cristo y confrontar a las personas con sus pecados. Y muchos al igual que Moisés y Jonás ofrecen una lista de excusas para no compartir el Evangelio. Sin embargo, recuerda que Dios nos envía a nosotros a una misión realmente imposible para el hombre “tratar con el corazón endurecido del ser humano” ya que esta obra le pertenece al Espíritu Santo. Pero en esta difícil misión Dios SIEMPRE a prometido ir con nosotros, estar a nuestro lado y ayudarnos a la hora de hablar, así que no tenemos excusa para no realizar la Gran Comisión.
Recuerde que cuando Cristo ascendió a los cielos, él prometió enviar una replica de Su persona (el Paracleto) alguien que está al lado- Espíritu Santo.
Ahora todo aquel que ha nacido de nuevo cuenta con la ayuda del Dios Eterno. El Espíritu Santo nos ha dado poder para ser “testigos” y además la Biblia nos asegura que en los momentos de mayor necesidad el Señor también pondrá sus palabras en nuestra boca. Así que, no tenemos excusa porque Dios está en nosotros, y con nosotros. Por tanto, ánimo, no temas y predica a todas las naciones.
Dios os bendiga ricamente




Comentarios