¡La tragedia de no confesar pecados!!
- M. I
- 26 mar
- 2 min de lectura

“Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres” Josué 7:11
Creo que aún no somos conscientes de lo terrible que es el PECADO no confesado. El pecado inconfeso es como un cáncer oculto que avanza de manera silenciosa, pero rápidamente va destruyendo todo lo que encuentra a su paso. (Comp.) Sal 32.3-4 Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano.
El pecado de Acán afectó a todo el pueblo de Israel e incluso hizo que murieran 36 hombres inocentes. (7.5) Por esta razón, algo importante y urgente que debemos entender es que nuestro pecado, no solo afecta a mi, sino a los demas.(Compara 6.18 con 7.1) En el momento que ocultamos pecados dentro de una congregación, el Espíritu Santo se entristece y Dios deja de bendecirnos.(7.12)
Así como el cáncer hay que encontrarlo y tratarlo para eliminarlo. De la misma manera, la práctica del pecado hay que identificarla y tratarla cuanto antes. Si finalmente la persona endurece su corazón como lo hizo Acán, entonces sufrirá las consecuencias de la disciplina o incluso de la excomunión. Esto debe ser así de claro y radical porque está en juego la fama del nombre de Cristo, la gloria de Dios y la salud espiritual de toda una congregación.
No ocultemos nuestros pecados porque caminamos delante del Dios que nos VE. Acán tuvo tiempo, al igual que nosotros, para confesar nuestros pecados y disfrutar de la misericordia. Pero, si callamos y seguimos vendrá la muerte espiritual sobre nuestros corazones.
Recuerda que el que encubre sus pecados no prospera, pero el que los confiesa y se aparta recibe misericordia. (Proverbios 28.13)
¡Dios os bendiga!!


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