¡No te preocupes, muchas veces no es por causa de nosotros , son ellos!!
“¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene este todas estas cosas? Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.” Mateo 13:55-58
La palabra de Dios nos enseña que todo el mundo nace separado de Dios, que crece envuelto en delitos y pecados siguiendo la corriente del mundo conforme al príncipe de la potestad del aire (satanas) también nos enseña que la fe no es de todos (tristemente no todos van aceptar el regalo de salvación) La palabra de Dios también enseña que los medio hermanos del Señor Jesucristo creyeron en él, después de la resurrección. ¡Y no es porque él Señor tenía mal testimonio, era por causa de su incredulidad!! al igual que los moradores de la tierra que lo vio crecer. (V58)
Los habitantes del pueblo donde Jesús se crió conocían a su familia y lo habían visto crecer. Sin embargo, estaban tan ciegos que les era difícil convencerse de que Jesús no solo era un profeta, era la misma imagen de Dios, testimonio de luz, de santidad, por lo tanto, debían creer en su mensaje.
Pero intuyo que lo rechazaron porque Jesús los desafiaba con verdades espirituales que no todos podían aceptar. Ni en la actualidad la gente quiere aceptar cuando uno denuncia la forma en que viven.
Jesús no fue el primer profeta que fue rechazado en su propio pueblo. Jeremías también lo experimentó, e incluso también fue rechazado por los miembros de su familia (Jeremías 12:5-6). Y nosotros también lo seremos cuando hablamos solamente el mensaje de Dios.
Este pasaje concluye informándonos que Jesús hizo pocos milagros en el pueblo donde se crió «a causa de la incredulidad de ellos». (V58) Incredulidad que deja a la gente ciega a la verdad y le roba la esperanza y la certeza de salvación y vida eterna.
Pero, ¿Cómo está la salud de tu fe? Si no puede ver la obra de Dios, el poder de Dios, la mano de Dios obrando en tu vida, tal vez se deba a tu incredulidad.
Tenga fe; pídale a Dios que obre con poder en su vida y confíe en que él responderá.
¡Dios os bendiga IBA!!


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