
¡Si vas con Jesús lo tienes todo!!
- M. I
- 24 feb
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Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe? Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es este, que aun el viento y el mar le obedecen? Marcos 4.37-41
Hemos leído en los anteriores devocionales que los discípulos se encontraban en medio del mar en una barca y empezó una gran tormenta, y también empezó agitarse a turbarse el corazón entre ellos. Para ellos no había esperanza ni calma, su aflicción, temor, e incertidumbre hizo que se olvidarán quien iba con ellos. Ellos tenían a Jesús en medio de la tormenta.
Eso es lo que hacen las tormentas, las pruebas, los temores, las aficiones. Pero Jesús está ahí con nosotros. Eso es lo que realmente importa, no nos interesa los problemas, las circunstancias difíciles nada de eso, lo único que importa es tener a Jesús en medio de la tormenta. ¿Quieres tener paz, esperanza? Ten a Jesús.
Nosotros no tenemos certeza de que va a pasar, pero Jesús sí. ¿Tienes relación con Él?
Tener una relación con Jesús no solo es en los días bonitos, también en los días difíciles, grises, llenos de ansiedad, miedo, inseguridad, ahí debemos recordar que tenemos a Jesús:
Jesús es nuestra paz en medio de la tormenta.
Jesús es nuestra esperanza en medio de la tormenta.
Jesús es nuestro alivio en medio de la tormenta.
Jesús es el creador de todo bajo el cielo. Y con tan solo hablar la tormenta se va a calmar.
Hay una frase que me ha encantado por años y es: “Necesito a Jesús y no a algo que se le parezca” (C. S. Lewis).
Esta frase me enseña que muchas veces en medio de mi tormenta he llevado cosas que se parecen a Jesús, pero no es ÉL, hoy yo quiero animarte a pensar que no se trata sólo de motivación, se trata de una relación con Jesús. ÉL es capaz de decirle a los vientos contrarios en tu vida que se detengan. Mantén una relación con ÉL y no con algo que se le parezca.
“Jesús no vino a decirnos las respuestas a las preguntas de la vida. Él vino para ser la respuesta”Dijo (Oswaldo Chambers) “El secreto de andar con Jesús es tener la certeza de que yo no sé, pero Él sí"
(Marcos 11.22) Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.
¡Dios os bendiga!


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