¡Cuidado!!
- M. I
- 27 may
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Y Amasa no se cuidó de la daga que estaba en la mano de Joab; y este le hirió con ella en la quinta costilla, y derramó sus entrañas por tierra, y cayó muerto sin darle un segundo golpe. 2 Samuel 18.10
En este capítulo se nos cuenta cómo Joab asesinó a Amasa para asegurarse la posición de autoridad sobre el ejército de Israel. La ambicion de poder al ver que su cargo estaba en peligro lo llevó a asesinar.
Lamentablemente es realmente increíble ver todo lo que él ser humano puede hacer para tener un cargo, para tratar de subir un peldaño más hacia la cima del poder. Este terrible asesinato nos muestra las profundidades a las que nos puede llevar la envidia, la ambición, y el afán de protagonismo.
Y estas cosas suelen ocurrir: Primero, cuando nuestro corazón, no está deleitándose en el Señor, y de cual es nuestro llamado, más bien esta constantemente compitiendo, comparandose, y viendo lo que hace otro.
Segundo, cuando no tenemos clara nuestra identidad como hijos de Dios, (somos siervos y colaboradores) nos llenamos de celos y de envidia. Incluso en uno de los mandamientos el Señor nos advierte de cuidarnos de la codicia.
Jamás debemos caer como los discípulos de Jesús luchando por ver quién será el mayor entre los demás; por el contrario, todos nosotros tenemos un hermoso llamado hacia el servicio.
En el reino de Dios el camino hacía arriba se realiza de rodillas, sirviendo y siendo fiel en TODO. El más grande es aquel que está dispuesto a servir a los demás en lo que se le demande. No busques fama, posición o reconocimiento, más bien busca servir en todo lo que puedas y lo que vean que puedes hacer bien.
Huye de los celos, de la envidia y de la codicia, del afán de protagonismo, que con sutileza atrapan y destruyen el alma. Contempla e imita el ejemplo de Cristo y jamás olvides que eres un siervo de Cristo.
¡Dios os bendiga IBA!!


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