¡Espera!!
- M. I
- hace 2 días
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Y él esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había dicho; pero Samuel no venía a Gilgal, y el pueblo se le desertaba. Entonces dijo Saúl: Traedme holocausto y ofrendas de paz. Y ofreció el holocausto. Y cuando él acababa de ofrecer el holocausto, he aquí Samuel que venía; y Saúl salió a recibirle, para saludarle. Entonces Samuel dijo: ¿Qué has hecho? Y Saúl respondió: Porque vi que el pueblo se me desertaba, y que tú no venías dentro del plazo señalado, y que los filisteos estaban reunidos en Micmas, me dije: Ahora descenderán los filisteos contra mí a Gilgal, y yo no he implorado el favor de Jehová. Me esforcé, pues, y ofrecí holocausto. Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre. Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó.
1 Samuel 13.8-14
ESPERAR, que palabra más sencilla de pronunciar, pero tan difícil en ocasiones de OBEDECER.
Esperar en la Biblia (del hebreo kaveh o qavah) es una esperanza activa, confianza sólida y expectación paciente en la fidelidad de Dios. Implica descansar en sus tiempos, fortalecer el corazón y actuar en fe mientras se aguarda su intervención.
A lo largo de las Escrituras se nos dice que "esperemos en el Señor" (Salmo 27:14; 37:34). Este tipo de espera significa que no debemos adelantarnos al tiempo de Dios.
Lamentablemente, ESPERAR es algo que muchas veces nos cuesta, ya que por naturaleza somos impacientes e impulsivos. Además, vivimos en una sociedad que nos presiona constantemente a realizar cosas y tomar decisiones apresuradas y sin meditarlas. De ahi que la gran mayoría de los errores que cometemos a lo largo de nuestra vida suelen ser precisamente por no ESPERAR y dedicar tiempo a meditar, a orar, a consultar con otros y sobre todo a confiar en el Señor.
Saúl perdió precisamente su reinado por no esperar a Samuel que era el encargado y responsable de ofrecer los sacrificios al Señor. Él sabía que no le correspondía realizar esas labores, pero el temor, y la presión del pueblo le hicieron actuar. Al final se cansó de esperar y decidió actuar aun sabiendo que lo que estaba haciendo era algo que iba contra la voluntad del Señor. El tuvo la libertad de obedecer a Dios o sucumbir a los deseos del pueblo. Al igual que cualquier cosa que hagamos en esta tierra.
Hermanos y amigos, no hagamos ni una sola cosa sin esperar la confirmación de Dios. Espera y busca al Señor antes de decir SÍ a un puesto de trabajo, a la compra de una casa, a mudarte de ciudad o cambiarte de congregación. No tomes jamás una decisión importante sin esperar la voz y la dirección del Señor. Lo más complicado es ESPERAR en el Señor, pero lo más seguro es ESPERAR en el Señor.
¡Dios os bendiga!!


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