¡Guardaos de los ídolos!!
- M. I
- 19 nov 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 20 nov 2025

“Hijitos, guardaos de los ídolos”. 1 Juan 5.21
El apóstol Juan concluye su primera carta exhortando a los cristianos del primer siglo y a nosotros en el Siglo XXI a no idolatrar y a idealizar a nadie. Juan sabía muy bien que el sistema del mundo se encuentra bajo el dominio y la influencia del diablo y que él constantemente trata de tentar a la humanidad para que de la espalda a su creador, y una de las maneras que lo hace es proveyendo ídolos al corazón humano.
Un ídolo tal vez puede que ya no sea una imagen de yeso, sino es todo aquello que ocupa el centro del corazón. Aquello que le doy más tiempo. Aquello que trata de usurpar el lugar que Cristo debe ocupar en nuestras vidas. Es todo aquello que tiene mayor relevancia o es trascendental en nuestras vidas. P ejemplo:
Un ídolo puede ser algo malo como por ejemplo las drogas, el poder, el sexo, la fama… pero también puede ser algo bueno como la familia, el trabajo, el deporte, los viajes, ..
¿Por qué debemos guardar nuestros corazones de la idolatría?
Porque el hombre y la mujer fueron creados para adorar a Dios. Es por eso que el corazón del ser humano constantemente necesita estar adorando, el problema es que después de la caída y rebeldía de nuestros primeros padres (Adán y Eva) todos, absolutamente todo el mundo tiene a alguien o a algo a quien se inclina. Dice la Escritura; Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 25 ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Romanos 1.22-24,25
Y los ídolos al principio te prometen mucho y al final te lo quitan todo. Los ídolos de este mundo se presentan ofreciéndote alegría, paz y libertad. Pero por el contrario luego siempre terminan trayendo tristeza, depresión y esclavitud. Y recuerde «Nuestro corazón es una fábrica de ídolos»; por este motivo tenemos que estar constantemente acudiendo a la palabra y a la presencia de Dios para destronar a todo ídolo.
Ahora, como todos los hombres naturales (no cristianos) viven prisioneros de los ídolos de este mundo. Cristo vino para ofrecerle libertad a su alma, para que ya no viva para su gloria, ni para sus ídolos, sino para aquel que murió por todos. y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. 2 corintios 5.15
¡Aléjate de los ídolos!!
Dios los bendiga




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