¡El proceso salvífico!!
- M. I
- 21 nov 2025
- 3 Min. de lectura

Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. Lucas 23.42-43
Lucas menciona que los dos ladrones se burlaron de Jesús, pero Lucas es el único Evangelio que menciona que uno de los malhechores cambia de opinión a lo que Jesús responde con una promesa. La palabra malhechor sugiere graves fechorías. Y uno de ellos reconoció que eran malos y admitiendo que merecían castigo ((Lucas 23.40-41)
Antes de que el ladrón arrepentido exprese su fe en Jesucristo, los contextos de los tres Evangelios sugieren que este criminal habría presenciado a Jesús orando por Sus asesinos burlones: 'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen' ((Lucas 23.34) El ladrón presencio como el centurión romano declaro: 'Verdaderamente éste era Hijo de Dios' ((Mateo 27.54)
Aparentemente, la crucifixión de Cristo cambió la mente de varias personas.
Qué es lo que el Ladrón Parece Saber
Él sabe que es un pecador.
Sabe que merece condenación por sus pecados.
Reconoce que no es digno de la misericordia de Jesús.
Reconoce la inocencia de Jesús.
Cree que el Mesías está muriendo en la cruz como Salvador y que resucitará de entre los muertos para gobernar.
Él cree que Jesús le puede garantizar una eternidad segura junto con Él.
Qué es lo que el Ladrón No Hace
No expresa ningún derecho moral para recibir el favor de Jesús.
No hace buenas obras que pueda reclamar como mérito ante Dios.
No presenta una prueba que se está apartando o de que se va a apartar de sus pecados.
No es ni promete ser bautizado.
No hace los compromisos del discipulado.
No pide la liberación temporal de la crucifixión.
No expresa su fe verbalmente de la manera que esperaríamos
Qué es lo que el Ladrón Sí Hace
Cambia de parecer de burlarse de Jesús a reconocerlo como el Señor. (Arrepentimiento)
Expresa su fe en lo que Jesús podría hacer por él.
Qué Aprendemos Acerca de la Salvación
La gracia de Dios salva al peor de los pecadores.
La gracia de Dios será dada a cualquiera que la pida a través de la fe en Jesucristo como Salvador.
La gracia nos da más de lo que merecemos o esperamos. Aunque merece la condenación eterna, Jesús le concede a este ladrón la vida eterna y una relación personal con Él.
La gracia ayuda a los desamparados. En este punto, el ladrón no puede hacer nada para salvarse. Jesús vino a salvar a Todos, (al mas vil pecador) (Lucas 5.32)
Conclusión
Mientras que uno de los malhechores rechaza a Jesús como el Mesías, el ladrón que se salva acepta a Jesús como el Mesías. Además de los eventos que este ladrón presencia desde su propia cruz, algo sobre la crucifixión de Jesús puede haberlo ayudado a cambiar de opinión. En (Juan 12.32-33) Jesús indica que Su muerte en la cruz sería una influencia moral, una atracción, que atraería a la gente hacia Él: 'Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo. Aprende de la petición del ladrón en su lecho de muerte, que la simple fe en quién es Jesús y en lo que Él puede entregar, trae salvación, incluso en los momentos finales de la vida. También aprendemos que nadie está fuera del alcance del amor, la gracia y el perdón de Dios.
Que Dios nos ayude a compartir esta verdad. Cristiano tu eres salvo, vas al cielo, pero, ¿Qué es de los que están sin Cristo? Comparte esta historia para que ellos puedan gozarse y apropiarse de lo que Jesús ofrece.
Dios los bendiga




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