¡Payasos en los pulpitos!
- M. I
- 2 dic 2025
- 2 Min. de lectura

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, 4 y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. 2 Timoteo 4.3-4
La Biblia advierte sobre hombres que se levantarían como ministros, pero que deshonrarían el santo ministerio, convirtiendo la obra de Dios en un show. Ese tiempo llegó. Hoy muchas iglesias dejaron de ser columnas y baluartes de la verdad, casa de oración, y se convirtieron en plataformas para hombres que parecen más payasos que siervos.
Aquí os dejo Iglesia Bautista de Azuqueca al menos 6 características de estos personajes para discernirlos y proteger la iglesia de este tipo de personas:
1. Convierten el mensaje en espectáculo.
Pasan contando historias, sueños, chistes, shows, gritos, pero no predican la palabra de Dios. Son motivadores, animadores. Y Dios nos dice; predica la Palabra, redarguye, reprende, exhorta. (2 Timoteo 4.2)
2. Buscan aplausos, no arrepentimiento.
Todo lo que hacen en el púlpito es para “caer bien”, no para confrontar el pecado. Pero la Biblia dice: “Si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.” (Gálatas 1:10)
3. Fabrican emociones humanas, no presencia divina.
Mucho ruido, poca gloria. Mucha anécdota, poca Palabra de Dios. Mucho amor, poca santidad. Mucho ambiente, poca decencia, y orden. La Biblia dice que debemos hacer todo con decencia y con orden. (1 Corintios 14.40)
4. Hablan de sí mismos más que de Cristo.
Pasan contando anécdotas personales, lo bien que lo han hecho, son antropocéntricos, se ponen de ejemplo. Y cualquier púlpito donde el hombre es el protagonista ya dejó de ser altar. Juan el Bautista dijo “Es necesario que Él crezca y que yo mengüe.” (Juan 3:30) Y Pablo dijo; no me propuse conocer cosa alguna, sino predicar de Cristo y este crucificado. 1 Corintios 2.2
5. Cambian la doctrina para no perder gente.
Bajan el estándar, niegan el pecado, toleran el mundo, flexibilizan la Biblia. Todo para que nadie se vaya. Pero Cristo dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.” (Mateo 24:35) Un siervo que cambia la Palabra ya no es siervo, es un payaso.
6. Le quitan al púlpito la seriedad que Dios le dio.
Hacen actos teatrales, dramatizan, exageran todo. ¡Y la gente carnal se ríe y les "sigue". El púlpito es santo, no un escenario para la inmadurez. 2 Corintios 2.17 Pues no somos como muchos, que medran falsificando la palabra de Dios, sino que con sinceridad, como de parte de Dios, y delante de Dios, hablamos en Cristo.
Conclusión:
La intención no es atacar personas, sino proteger la iglesia. El problema no es que alguien sea chistoso o dinámico; el problema es cuando el púlpito deja de ser un altar para convertirse en circo. Dios, continua levantando pastores serios, quebrantados, que tiemblan a Tu palabra, y que honren el púlpito. Imperfectos, si, como todos, pero que tienen deseos de que Cristo sea reverenciado en la congregación. También se derribando a los que han transformado su ministerio en espectáculo, porque la iglesia no es un circo. Es el lugar donde Dios habla.
¡Dios os bendiga!




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